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De temido a deseado: un peligroso faro convertido en hotel lujoso

Se encuentra en Suecia y se llama Pater Noster, en referencia a todos los padrenuestro que los marineros pronunciaban al acercarse.

Por Redacción Voy de Viaje.

Durante siglos, los barcos que surcaron las aguas de Suecia tuvieron un punto problemático en su camino: los alrededores de la isla Hamneskär, parte de un archipiélago de casi un centenar de islas rocosas. Los marineros tenían razón en desconfiar de este inhóspito sitio que acumuló en su historial varios hundimientos.

Para aliviar la situación se decidió levantar un faro en el islote. La construcción se realizó en el año 1868, junto con viviendas para el farero y su familia. Su luz se abrió camino en las aguas tempestuosas durante más de un siglo y fue manejado por cuatro encargados que se instalaron sucesivamente con sus familias.  

Una luz en el horizonte

Ahora reabre sus puertas, pero con otra función: la de hotel. Pater Noster se anuncia como un espacio “para la gente de mar de cerca y de lejos, para los amantes de la naturaleza y los amantes del placer”.

El faro fue uno de los primeros del siglo XIX y todo el islote tiene gran importancia histórica, por esto el emprendimiento se realizó respetando el entorno y la apariencia exterior de las construcciones. Desde fuera podría parecer que nada cambió, pero al ver los interiores se aprecia la remodelación realizada.

En la residencia del farero hay ocho habitaciones dobles y una suite. Además cuenta con varias comodidades como desayunos caseros y jacuzzis con agua caliente de mar. Los precios rondan las 3.250 coronas suecas por persona, unos 28.572 pesos.

Seguro que si a alguno de los marineros suecos que se aventuraban por estos parajes en 1800 le hubiesen dicho que un día las personas iban a pagar para alojarse ahí, en un hotel lujoso, hubiera pensado que era una broma.

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